¿A quién no le ha pasado que empieza a cocinar y, en un descuido, todo termina quemado? Tranquilo, no todo está perdido. En este artículo descubrirás cómo dejar una olla quemada como nueva sin apenas esfuerzo. ¡Sigue leyendo!
Cómo limpiar el interior de una olla quemada
Cuando una comida se quema, lo primero que notamos es el
olor intenso, el humo y, por supuesto, la pérdida del plato. Pero el verdadero
problema aparece al vaciar la olla y encontrar el fondo completamente negro,
con restos carbonizados adheridos, e incluso los laterales manchados. ¿Qué se
puede hacer?
No te preocupes: aunque la comida ya no tenga salvación, la
olla sí. Existen soluciones caseras muy eficaces que no dañan el utensilio y
evitan el uso de productos agresivos. A continuación, te mostramos varios
métodos prácticos que combinan calor y elementos naturales para eliminar la
suciedad más difícil.
1. Limpiar una olla quemada con limón
Si ya retiraste los restos sólidos, pero aún quedan manchas
oscuras, corta un limón por la mitad y frótalo directamente sobre la
superficie. Alterna el limón con una esponja y notarás cómo el fondo recupera
poco a poco su brillo.
2. Uso de agua sanitaria
El poder desinfectante y blanqueador del agua sanitaria
también puede ayudarte. Añade unas gotas diluidas en agua dentro de la olla y
hiérvela durante unos minutos. Ventila bien la cocina y usa guantes para mayor
seguridad. Cuando el líquido se enfríe, frota suavemente y verás el resultado.
3. Vinagre para eliminar restos quemados
Retira los residuos grandes y cubre el fondo de la olla con
vinagre. Llévalo a ebullición durante unos minutos y deja enfriar por completo.
El vinagre ablandará la suciedad adherida y eliminará el olor a quemado, facilitando
la limpieza posterior.
4. Limpieza con sal
Después de un primer lavado con agua tibia y jabón, añade un
poco de agua con sal al fondo de la olla y deja reposar unos 30 minutos. Frota
con una esponja. Si las manchas persisten, hierve el agua salada y repite el
proceso cuando se enfríe.
5. Bicarbonato de sodio: un aliado potente
Para capas muy incrustadas, hierve agua con una cantidad
generosa de bicarbonato. Retira del fuego y, aún caliente, frota con una
esponja resistente. Es un método muy eficaz para restos difíciles.
6. Crémor tártaro
Este ingrediente común en repostería también es un excelente
limpiador. Mezcla con agua hasta formar una pasta espesa, cubre el fondo de la
olla y deja actuar toda la noche. Por la mañana, la suciedad se desprenderá
fácilmente.
7. Coca-Cola para manchas persistentes
Gracias a su acidez, hervir Coca-Cola en la olla permite
aflojar los restos quemados y facilita su eliminación.
Consejo importante: usa estropajo metálico solo en ollas de
acero inoxidable, aluminio, hierro o cobre. En utensilios antiadherentes, emplea
siempre esponjas suaves.
Cómo limpiar el exterior de una olla quemada
Una vez limpio el interior, también puedes devolver el
brillo al exterior con soluciones simples y económicas.
- Bicarbonato: añade un par de cucharaditas al detergente habitual para potenciar su acción limpiadora.
- Vinagre: aplícalo directamente en la base y los laterales y frota con una esponja adecuada.
- Limón: exprímelo y frótalo sobre la superficie para pulir y desinfectar.
⚠️ Evita usar productos muy agresivos junto con estropajos metálicos, ya que pueden causar daños o quemaduras.
Con estos trucos caseros, tus ollas volverán a lucir limpias
y brillantes sin gastar de más ni esforzarte en exceso. ¡Ponlos en práctica y
comprueba los resultados!








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